¿Cómo entrenaría un sistema de AI para gestionar un centro veterinario?

Quien más quien menos, muchos de nosotros hemos dedicado algún rato a “jugar” con Chat GPT, curiosos por descubrir si tanto ruido mediático estaba justificado.

En este contexto, me planteé el siguiente divertimento: si tuviera que entrenar a un sistema de AI (inteligencia artificial), para gestionar un centro veterinario, ¿qué le explicaría?

Mi primera intuición fue diseñar algún tipo de algoritmo o árbol de decisión relacionado con la rentabilidad de una clínica, ya que desde mi desconocimiento acerca del funcionamiento detallado de los sistemas de AI tiendo a creer que todo lo resuelven a base de más o menos sencillas reglas de decisión. En la Tabla #1 se identifican posibles razones para una deficiente rentabilidad, y se proponen algunos “tips” o análisis adicionales para confirmar el diagnóstico del problema.

El detalle de los “tips” indicados para cada situación se presenta en la Tabla #2:

Pues bien, ahora ya armado con este arsenal de “problemas-soluciones”, que sin duda sería eficazmente aprendido y aplicado por cualquier sistema de AI, convencí a una amiga, fundadora de un centro veterinario, para que se apartara de la gestión durante unas semanas y delegara esa pesada carga en el nuevo sistema de AI.

Al cabo de unas semanas, recibí una llamada suya. Al parecer el experimento había sido un absoluto desastre.

Mi amiga me explicó: “¿Sabes lo que ha pasado? Con el nuevo sistema de AI estamos detectando un montón de cosas que hacemos mal, muchas de ellas hasta ahora ni las habíamos visto o no entendíamos porqué estaban mal. Sin embargo, cuando les comparto el diagnóstico a mi equipo y les digo que espero ver resultados mejores en las siguientes semanas… ¡no cambia nada!

Moraleja de esta inverosímil historia ficticia:

  • Es necesario hacer los números y entenderlos, pero no es suficiente.
  • Sentarse con el equipo y gritar porque un número es malo, no hará que cambie el número (por fuerte que se grite).
  • Para cambiar los números, hay que cambiar los comportamientos de las personas. Y esto requiere dosis de liderazgo, desarrollo de capacidades, motivación, sistemas…

La Inteligencia Artifical puede ser una herramienta de apoyo espectacular para la gestión, ¡pero no le traspasemos nuestra responsabilidad como líderes!

Pere Mercader – Socio director de VMS